viernes, 22 de abril de 2016

LEÓN BENAVENTE 2, EL RETORNO.

Hola pájaros con cresta:

Hoy os molestamos para contaros nuestro plan de viernes por la tarde del 15 de Abril. Esta vez nos plantamos en la cola que salía de la FNAC la Fédération Nationale d'Achats des Cadres de Callao algo más tarde de lo que queríamos. Así que pudimos tomar el pulso a la expectativa del evento. Había una señora fila y, aunque apareció  algún despistado preguntando por otro evento, la gran mayoría estaba allí para ver la presentación del nuevo disco de León Benavente: 2. 


Una vez abiertas las puertas, tardó poco en llenarse la sala. Nos tocó ponernos detrás y de pie; pero ni tan mal, pues todos los que teníamos delante estaban sentados. Comenzó el evento con una entrevista al grupo en la que sólo se entendían las respuestas, ya que por algún motivo no se oía nada de lo que el entrevistador decía y continuó con una explicación de Abraham Boba sobre lo que íbamos a presenciar: No iba a ser un acústico, ni un eléctrico ni siquiera una mezcla de los dos; una adaptación técnica al momento y, sobre todo, al lugar. Una simple muestra de lo que son capaces de ofrecer en directo. 


El teclado y el ritmo de la batería (mejor dicho, del bombo Simmons y el Octapad) de César dieron comienzo al show haciendo sonar los primeros compases de Tipo D. Aunque nos quieran convencer de que éste es un hit, para nosotros no es EL HIT, a pesar de lo que va ganando cuando se incorporan las cuerdas de Eduardo y Luis y todos los "quiero" de Abraham. Aún así nos dejaron calentitos, a pesar de la ausencia de amplis. Además, si nos hubieran convencido de que lo que sonaba es un hit, estaríamos diciendo que son del Opus Dei ¡como mínimo!


El evento siguió con Nuevas Tierras donde hay que prestar atención a la letra para saber si se está refiriendo a la emigración de los jóvenes españoles o a la ecología de los recursos naturales, cada uno que se quede con el que le guste más o la que le dé la gana de entender. La siguiente canción en sonar por los altavoces de la sala fue Aún no ha salido el Sol, tan cerquita de la Puerta del Sol que los "no nos vamos a marchar" y "aún podemos resistir" evocan al 15M y lo que surgió de ahí. 


Gloria. Éste sí que es EL HIT. Caña desde la primera nota. Un estribillo reconocible con garra, y con César concentrado en dar a las pequeñas superficies del Octapad correctas con los codos pegados al costado, pero disfrutando y haciendo disfrutar. Los que estaban sentados movían las cabezas, los que estábamos de pie pudimos bailar. Lástima que ya se acabase el show a la cuarta canción. Nos quedamos intrigados con saber porqué corría esa lágrima por la mejilla del tipo que lo manda todo a tomar por culo, aunque, ¿sabéis? creemos que lo intuimos...



En fin, que si con estos medios nos han hecho movernos, no nos queda más que recomendar el disco, porque aún quedaron temas del nuevo trabajo bastante buenos en el tintero como La Ribera o Habitación 615.  Además su anterior disco fue la caña, con lo que acudirán con un arsenal de hits a sus próximas citas, por ejemplo, la que tendrán en la madrileña Joy Eslava el día 19 de Mayo.


P. D. ¿Fuisteis al Recod Store Day?

sábado, 9 de abril de 2016

BITTERGRACIAS


A ver qué conciertos hay para este sábado 2 de Abril por la noche... Second en la Riviera...18 €, no. Juan Zelada  en Arena...10€, no. ¿Y si vamos a la Costello por 5€? ¡Venga, vale! 

Allí que fuimos, con nuestros equipos fotográficos y nuestros expertos musicales a ver qué nos ofrecían dos bandas como los gallegos Dallasgracias y los andaluces Bittersweet.



Con unos minutos de retraso subieron al escenario los cinco miembros de Dallasgracias: Pol (voz y guitarra), Martín (guitarra), Nico (bajo), Sergio (batería) y Alex (teclista) quienes,  tal y como si hubieran perdido una apuesta, aparecieron con la cara llena de brillantina.

La sección femenina y parte de la masculina del blog quiere hacer notar que el cantante, a pesar del "maquillaje" está bastante potable. Después de este detalle estético nos llamó la atención lo ajustado que llevaba Nico el bajo, con la cincha sobrándole varios agujeros, para acabar tocando con el bajo a la altura del pecho, cuando lo normal es que los bajistas apuren todo el largo de la correa y rasguen hasta por debajo de la cintura.

El concierto comenzó ligero, con canciones de estructura pop como Pánico y Giga, Hojas de invernadero, en las que Martín siempre tenía un solo en el que lucirse y , a veces, la voz de Pol nos recordaba a la de La Habitación Roja. La cosa comenzó a animarse con El Chico de Australia en la que Pol, con su acento gallego, pidió (y recibió) colaboración para cantar el pegadizo estribillo: Y si no estaaaaas iremos a buscarteeeeeee. Fue curioso ver a Pol buscar la púa que se le cayó y tocar sin ella los primeros versos. Se solucionó rápido tirando de las púas de reserva.
Con púa nueva se siguió con una canción nueva llamada Paris y una versión de Más Feliz sin Televisión de Mucho. Aunque como versión no aportaba nada nuevo a la original, estuvo bien ejecutada, incluso la voz de Pol cambió un poco para parecerse a la original.
Tras la versión de Mucho dio paso una canción nueva que nos gustó bastante por su psicodelia y su riff de guitarra tan pintón. Además, rompía con la estructura de las demás canciones y daba un aire fresco al show. Nuestra capacidad de retentiva no fue lo suficiente como para quedarnos con el nombre y nuestros grafólogos son incapaces de descifrarlo en el setlist. ¡¡Decidnos cómo se llama por Tutatis!! 

La recta final del concierto fue protagonizada por canciones de su álbum La increible Historia de la Chica de Australia, como el El Vuelo Nocturno y Lluvia de Cometas para terminar con El Fin que aún no sabemos si la llamaron así para ponerla al final o si como caía al final la llamaron así.

Una actuación correcta para una banda que nos sorprendió para bien. Mejoran en directo las grabaciones que habíamos escuchado de ellos. Aunque da la impresión de que pecan de humildes. Puede que el púbico fuese mayoritariamente atraído por Bittersweet y no había el feedback suficiente entre la audiencia y los vigueses, ya que aunque en algunas fases la música pedía bailar, la gente se quedó quieteciiiita-quietecita y no detectamos ultrafanes. 





Tras abandonar entre aplausos el escenario, éste fue ocupado por los sevillanos Bittersweet quienes, a pesar de ser también cinco miembros, daban la impresión de no caber en el escenario y que alguno se llevaría un guitarrazo en la cabeza. El colapso de instrumentos también lo notamos en el sonido, tanto que no pudimos escuchar claramente la letra de las canciones hasta la tercera intentona con Luz, del segundo EP llamado Extranjeros, cuando Fran Flequillo dejó la segunda guitarra y se sentó al piano. Si somos sinceros, ahí sobraba de todo, una voz, una guitarra, un tupé… No había más que ruido. Saturación sería la palabra que definiría esta fase de la actuación de los sevillanos.


La verdad es que fue una sorpresa para nosotros: no nos convencieron del todo cuando escuchamos sus grabaciones, pero en vivo nos parecieron todavía peor. Salvando a José Ángel el batería, al teclista Rafa y en parte a Manu el bajista, lo que parecía ser el core del grupo (Alex y Fran) arruinaban bastante la actuación tanto por el sonido que emitían sus guitarras (también pudiera ser fallo técnico) como por las letras, cuando se entendían, en las que se notaba una inspiración meramente comercial y forzada al máximo. Como en la canción de Clávatelo en el pecho, justo antes de la versión de Mucho, León de tres cabezas, que disfrutamos un poco más. Será porque no era una canción propia que no había guitarras y contaban con la colaboración a la pandereta de Sergio, el batería de Dallasgracias.

Gracias al cielo terminaron el concierto con Van a pisarte y alguna similar a todas las anteriores que tocaron. En el subidón, con la locura, nos dieron la espalda a todo el público e incluso Fran se quitó la guitarra, paró de tocar luego retomó… todo un poco insane in the brain pero a lo mal. Al terminar todo el follón, Alex se bajó directamente del escenario a menear su peinado y saludar a las grupies. Todo muy de teatrillo. 

Así fue Bittersweet, oyentes calientes, bastante desastre, ya sea por la acústica técnica o por el descontrol instrumental, que nos mandaron a casa con todo el acúfeno en los oídos. Por lo menos nos sirvió para aclarar el significado de su nombre, por su gran habilidad de dejar un sabor agridulce.



P. D. Recordamos que Bittersweet son de Sevilla, no vayáis a buscarlos en Spotify y os salga que son de Kuala Lumpur, que ya nos ha pasado en la redacción.



viernes, 25 de marzo de 2016

VACUNAS CONTRA EL ABURRIMIENTO

Hey Ho Let’s Go:

El viernes 18 de marzo nos vimos en La Riviera haciendo cola para ver a The Vaccines, ¡sin comerlo ni beberlo y for free! ¿Pero cómo tenemos tanta suerte? No penséis mal, a veces y solo a veces (no creemos en el karma) cuando eres generoso, la vida te devuelve la pelota. Así que allí estábamos, dispuestos a ver en un momento a un grupazo británico tipo indie rock con toques garajeros, de esos que te hacen saltar y sudar hasta reventar, de los que disfrutamos de verdad.

Entramos, pillamos la maceta de rigor, y mientras se llenaba esta sala apalmerada (que ya ves tú la gracia de las palmeras si te come la visibilidad, que no fue el caso), nos colocamos en las escaleras, con perspectiva para verlo todo y tomarnos la cervecita tranquilamente. Photo below.


Se nota que la peña había venido con ganas porque desde el minuto 1, en cuanto la sala estuvo casi llena y los inglesitos comenzaron la cosa con Handsome, el suelo retumbó y ya estaba todo el mundo danto botes como locos; Cos I got so down I held the world to ransom/Lonely, bored and bad thank god I'm handsome (so handsome) … tiri tiri tiri… ¡como p’a no!

Nosotros seguimos saltando desde nuestro palco improvisado con Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra), marcha a tope, Dream Lover, algo más tranquilita pero disfrutándola, o 20/20 ¡¡ brazos arriba !! y nos dejaron thinking ‘bout youuuuuuuuu… who who who! Con el mini vacío, es hora de bajar al gallinero. El ambiente está tan caldeado que no podemos seguir simplemente mirando. Hay que contribuir a la fiesta por fuerza mayor. Nos metemos entre la gente como podemos y el ritmo nos va invadiendo. Los oyentes calientes están en su onda, la sintonizamos y nos pillan bailando y botando las canciones que más hacen mover el cucu como Post Breack-up Sex, me parto, y I Always knew, mather of goooood! Con esta última la gente se enamoró entre sí de sopetón. Te puedes imaginar cómo estaban para entonces; ultrafanes como panes.


Pero aquí viene la apoteosis señoras y señores, puede sonar a tópico, pero lo que funciona, funciona y no se puede negar… y tocaron… ¡¡ If You Wanna !! y nosotros wanna wanna, claro que queríamos, eso y volver a donde quiera que nos llevasen. Para terminar el conciertazo, nos dejaron todo el buen sabor de boca con Norgaard, regresando a sus primeros trabajos.

Para nada dejaron de lado su último trabajo English Graffiti, como se ha podido escuchar en otros medios, podéis comprobar por la set list (que publicamos también) que le dieron mucha tralla a este último disco y el público lo acogió con los brazos abiertos.

setlist, The Vaccines, La Riviera, Madrid


 P.D.: Esta crónica se la dedicamos a María V. Paul, por ser tan maravillosa. Esperamos tenerte cerca más veces.